Dios nos ama, no importa que tan oscuro se vea el día, que tan triste sea el diagnóstico o qué tan grande sea nuestra falla y vergüenza. Él está ahí, consolándonos, abrazándonos, pero sobre todo preparándonos. Dios te ama y no hay nada que puedas hacer para detenerlo. En ocasiones Él quitará personas para tu protección y dejará otras para tu formación. Si se van déjalos ir, si se quedan déjalos ser.
¡RUGE O ESPERA A SER DEVORADO!
Cuando entendemos que no todos nacemos para ser, es cuando nos damos por vencida, pero aun sintiéndome derrotada, mi propósito está aquí donde el me tiene, y si ha llegado hasta aquí con migo quien soy yo para decirle que no voy a seguir, caigo pero me levanta de inmediato.
así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
Isaías 55:11
No me importa si el mundo me condena
Jesús ya me perdonó
No me importa si el mundo me mata
Jesús me salvó
No me importa que el mundo me calumnie
Jesús sabe mi verdad
No me importa si el mundo no me aprueba
Jesús ya me calificó
Me interesa Jesús. No el mundo